Capítulo 7 El modelo de color RGB.

El modelo de color RGB, cuyo nombre proviene de las iniciales en inglés de los tres colores primarios: rojo, verde y azul, es un modelo aditivo en el que estos colores primarios se suman de varias formas para reproducir una amplia gama de colores. Portiansky (Portiansky 2018) nos explica en referencia a la fisiología de la retina humana:

“La capa de fotorreceptores está formada por dos tipos celulares fundamentales para capturar las diferentes longitudes de onda de la luz: los conos y los bastones. Los conos son los responsables de la visión en colores. En la región de la fóvea retiniana, que es el centro de la retina carente de vasos sanguíneos, se encuentra la mayor concentración de estas células, cuya abundancia disminuye hacia la periferia. En los seres humanos existen 3 tipos de conos, siendo cada uno de ellos sensible a una determinada longitud de onda de la luz. Así, los conos que contienen eritropsina son sensibles a largas longitudes de onda dentro del espectro visible (> 560 nm). Estas células transportan hacia el nervio óptico la información sobre las tonalidades cercanas al rojo. Las neuronas que captan longitudes de onda cercanas a los 530 nm, que son aquellas que contienen cloropsina, distinguen las tonalidades de verde. Finalmente, existen conos sensibles al azul, ya que contienen cianopsina, que detectan longitudes de onda cercanas a los 430 nm”.

Se observa claramente el origen fisiológico del nombre del modelo. Éste, de hecho, puede representar un total de \(256^3\) colores.

El objetivo principal del modelo de color RGB es la detección, representación y visualización de imágenes en sistemas electrónicos, como televisores y ordenadores, aunque también se ha utilizado en la fotografía convencional. Antes de la era electrónica, el modelo de color RGB ya tenía una sólida teoría detrás, basada en la percepción humana de los colores.

El RGB es un modelo de color dependiente del dispositivo: distintos dispositivos detectan o reproducen un valor RGB determinado de forma diferente, ya que los elementos de color (como fósforos o tintes) y su respuesta a los niveles individuales de rojo, verde y azul varían de un fabricante a otro, o incluso en el mismo dispositivo a lo largo del tiempo. Por tanto, un valor RGB no define el mismo color en todos los dispositivos sin algún tipo de gestión del color3.

Referencias bibliográficas

Portiansky, E. L. 2018. Análisis Multidimensional de Imágenes Digitales. 2a edición. Universidad Nacional de La Plata.