52.6 Gráfico de flujo (Streamgraph).

Un gráfico de flujo, también conocido como gráfico de área apilada, es un tipo de visualización de datos que muestra la evolución de una serie de datos a lo largo del tiempo. Se utiliza para representar la distribución y el cambio en la contribución de varias categorías a lo largo de un eje temporal. Son adecuados para descubrir tendencias y patrones que cambian con el tiempo en una serie de categorías diferentes. Por ejemplo, los picos y valles estacionales en la forma del flujo pueden sugerir un patrón periódico. Un gráfico de flujo también puede utilizarse para visualizar la volatilidad a lo largo del tiempo de un gran grupo de activos.
En un gráfico de flujo, las diferentes categorías se representan como áreas apiladas una sobre otra, y el área total debajo de la curva representa la totalidad de los datos en ese momento. La altura de cada punto en la curva indica la magnitud o contribución de la categoría en ese momento específico. La variación en la posición vertical de las áreas de colores a lo largo del tiempo permite observar tendencias y patrones en la evolución de las categorías.
Es útil para visualizar la composición y la variabilidad en conjuntos de datos a lo largo del tiempo. Se utiliza comúnmente en campos de dominio como la visualización de datos financieros, la representación de tendencias en redes sociales, la evolución de ingresos y gastos en finanzas personales, entre otros.
Un pequeño ejemplo interactivo:
Obsérvese que es una variante del gráfico de áreas apiladas, pero en lugar de trazar los valores sobre un eje fijo y recto, presenta los valores respecto a una línea de base central. También se denominan a veces gráficos de flujo de río porque se asemejan en cierto modo a una corriente fluvial. Son estéticamente agradables y atractivos pero presentan problemas de legibilidad, ya que suelen estar muy sobrecargados cunado presentan grandes conjuntos de datos. Las categorías con valores más pequeños a menudo quedan ahogadas frente a las categorías con valores mucho más grandes, lo que hace imposible ver todos los datos. Además, es imposible leer los valores exactos ya que no hay ningún eje de valores que pueda utilizarse como referencia.
Por lo tanto deberían reservarse para audiencias que no tienen intención de dedicar mucho tiempo a descifrar el gráfico y explorar sus datos sino a obtener una visión general de los datos. Funcionan mucho mejor como piezas interactivas que como gráficos estáticos o impresos.