Capítulo 9 La memoria
Para hablar sobre la memoria se usará lo presentado por (Nussbaumer Knaflic 2015), una experta en el uso de idiomas gráficos para presentaciones, es decir, cuando ya se conoce qué patrones son interesantes en un conjunto de datos.
De una manera esquemática se podría decir que dentro del cerebro hay tres tipos de memoria: la memoria sensorial, que cuando hace referencia al sentido de la vista se denomina memoria icónica, la de corto plazo y la de largo plazo. Cada una de ellas desempeña un papel importante y distinto.
La memoria icónica es super rápida y actúa inconscientemente. Se activa cuando observamos el mundo que nos rodea. En especial, tiene la capacidad de captar rápidamente las diferencias en nuestro entorno, por ejemplo, el movimiento de un depredador. Es un mecanismo de supervivencia.
Figura 9.1: Camuflaje de un depredador
La memoria a corto plazo tiene limitaciones. En concreto, una persona promedio pueden mantener unos cuatro o cinco trozos de información visual en su memoria a corto plazo en un momento dado. Esto significa que es importante limitar lo que se presenta, y hacerlo formando pedazos de información grandes y coherentes para poder encajarlos en el espacio finito de la memoria de trabajo de nuestro público.
Cuando algo sale de la memoria a corto plazo, o cae en el olvido o pasa a la memoria a largo plazo. Ésta se construye a lo largo de la vida y es de vital importancia para el reconocimiento de patrones y el procesamiento cognitivo general. La memoria a largo plazo es la suma de la memoria visual y la verbal, que actúan de forma diferente. A la memoria verbal se accede a través de una red neuronal, cuyo recorrido es importante para poder reconocer o recordar. La memoria visual, en cambio, funciona con estructuras especializadas.
Las imágenes pueden ayudar a recordar sentimientos, experiencias y conceptos almacenados en la memoria verbal a largo plazo. Es importante combinar lo visual y lo verbal.
Nussbaumer, especializada en realizar storytelling, resalta que la información permanece en la memoria icónica durante una fracción de segundo antes de pasar a la memoria a corto plazo y que lo importante de la memoria icónica es que está sintonizada con lo que se denomina un conjunto de atributos preatentivos (Nussbaumer Knaflic 2015). Son los presentados en el numeral anterior: longitud, grosor, orientación, tamaño, forma, curvatura, enmarcación, difuminado, tono, luminosidad, posición, agrupamiento, marcas añadidas y movimiento.
Hay que tener en cuenta que las personas tienden a asociar los valores cuantitativos con algunos de los atributos preatentivos. Por ejemplo, la mayoría de la gente considerará que una línea larga representa un mayor valor que una línea corta. Esta es una de las razones por las que los gráficos de barras son fáciles de leer para nosotros. Pero no pensamos en el color del mismo modo. Si se pregunta qué es más grande, ¿el rojo o el azul?, no es una pregunta con sentido. Esto es importante porque indica cuáles atributos pueden utilizarse para codificar información cuantitativa (longitud de la línea, posición espacial o, de forma más limitada, la anchura de una línea, el tamaño de una forma y la intensidad de un color pueden utilizarse para reflejar el valor relativo), y cuáles como diferenciadores categóricos.
Utilizados con moderación, los atributos preatentivos son útiles para atraer la atención del analista hacia dónde se le requiere que mire, y para crear una jerarquía visual de la información. Veamos ejemplos de cada uno de ellos.
Figura 9.2: Fijar la atención basado en el color
Este idioma gráfico de barras horizontales utiliza la intensidad del color para ubicar la vista sobre 7 de los 10 problemas presentados.
Pasemos a la memoria a corto plazo.
No es bueno utilizar muchas claves de colores en una visualización. Ya se mostró en el ejemplo anterior cómo un sólo color intenso es útil. Ya se ha presentado que la memoria de trabajo mantiene, en promedio, cuatro pedazos de información. Se puede hacer uso de eso y fijar la atención sobre unos pocos puntos que reflejen lo que se ha analizado que es importante resaltar.
Figura 9.3: Fijar una jerarquía
En este último ejemplo, se creó una jerarquía en la información, resaltando tres problemas específicos, a los que además se les realizó una anotación.
La presentación con anotaciones y resalte de datos específicos que se ha presentado como ejemplo de aprovechamiento de las limitaciones de la memoria humana tiene que ver con una narrativa de visualización donde se es explícito en que se desea persuadir a un público específico, seguramente para llevarlo a tomar acciones. Esto implica que quien realiza la presentación está convencido de que su interpretación de los datos es correcta, lógica y válida. Es la narrativa de autoras como Cole Nussbaumer Knaflic y Stephanie Evergreen. También de Michael Friendly y Alberto Cairo. Se alinea con la visión del Storytelling.